viernes, 23 de abril de 2010

¡Feliz día del Libro!






El Día Internacional del Libro es una conmemoración celebrada a nivel internacional con el objetivo de fomentar la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor. 

Tiene su origen en la Diada de Sant Jordi (Día de San Jorge) celebrada en Cataluña, donde es tradición desde la época medieval que los hombres den rosas a sus amantes, y desde 1925 que las mujeres den un libro a cambio. A nivel internacional es promulgado por la UNESCO en 1995. Se celebra cada 23 de abril desde 1996 en varios países.

La elección del día 23 de abril como día del libro y del derecho de autor, procede de la coincidencia del fallecimiento de los escritores Miguel de Cervantes, William Shakespeare e Inca Garcilaso de la Vega en la misma fecha en el año 1616. También coincide con la fecha de nacimiento de William Wordsworth (1850) y fallecimiento de Josep Pla (1981). La propuesta fue presentada por la Unión Internacional de Editores a la Unesco, con el objetivo de fomentar la cultura y la protección de la propiedad intelectual por medio del derecho de autor. El 15 de noviembre de 1995 la Conferencia general de UNESCO aprobó la propuesta en París, a partir de lo cual el 23 de abril sería el "Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor"

En España, Alfonso XIII firmó un Real Decreto el 6 de febrero de 1926 por el que se creaba oficialmente la Fiesta del Libro Español, que se celebraría en la fecha que entonces se creía que había nacido Cervantes, el 7 de octubre. La idea original fue del escritor valenciano Vicente Clavel Andrés. Poco después, en 1930, se instauró definitivamente la fecha del 23 de abril como Día del Libro.2 La celebración arraigó rápidamente en Barcelona y se extendió por toda Cataluña, aunque el propósito oficial se fue diluyendo poco a poco al coincidir con el día del santo Patrón, conocido como Diada de Sant Jordi (Día de San Jorge). Con el tiempo se hizo tradicional en Cataluña el intercambio y regalo de rosas y libros entre parejas y personas queridas en esa fecha, convirtiéndose en una de las jornadas populares más celebradas. Esta tradición fue uno de los argumentos utilizados por la UNESCO para declarar el 23 de abril Día Internacional del Libro.

En España se toma en cuenta esta fecha para la entrega anual de los Premios Cervantes, el mayor galardón realizado a los autores hispanos.

En 2001 a iniciativa de la UNESCO se nombró a Madrid Capital Mundial del Libro. Desde entonces cada 23 de abril, diferentes capitales de países del mundo han ido acogiendo este honor, realizando durante el año diferentes actividades culturales relacionadas con los libros. En 2002 ocupó el puesto Alejandría, Nueva Delhi en 2003, Amberes en 2004, Montreal en 2005, Turín en 2006, Bogotá en 2007, Amsterdam en 2008 y Beirut en 2009.

A partir del 23 de abril de 2010 Ljubljana será la capital mundial del libro.

Fuente: Wikipedia.es


Y para celebrar este día, donde el protagonista tiene piel de papel y sangre de tinta, un vídeo:


martes, 6 de abril de 2010

Veo, veo

Cuando era pequeña pasaba horas jugando al Veo-Veo, sobre todo en los viajes en coche. También pasaba horas escuchando las canciones de Teresa Rabal en esos discos de vinilo que había por casa. Cuando las dos cosas se unen, juego y cantante, sale una canción bien divertida.

Veoveo

lunes, 5 de abril de 2010

¿Sabías que...? Las Monas de Pascua

Hoy es Lunes de Pascua, y en algunas regiones españolas, como Cataluña, o la Comunidad Valenciana, es típico comer hoy "La Mona de Pascua". Tradicionalmente era una torta dulce que los moriscos regalaban a sus señores. Ahora la tradición ha pasado a ser, desde una simple torta dulce que se acompaña con longaniza en las meriendas, a elaborados huevos de chocolate con una sorpresa dentro. 

En Cataluña la tradición dice que es el padrino el que regala las monas a sus ahijados, y es costumbre que varias familias, o grupos de amigos se reúnan la tarde del lunes santo para comer juntos la mona.


La Semana Santa

Ayer domingo terminó una de las fechas más significativas de la tradición española: La Semana Santa. Siendo España un país de tradición católica, la Semana Santa no son sólo unos días de vacaciones, sino un momento en el que la religión sale a la calle y la cultura llena los ojos de los que vienen a España a disfrutar de unos días de sol.

Para conocer un poco más de las celebraciones que estos días han llenado las calles de Sevilla, Madrid, Barcelona y tantas ciudades y pueblos de España, lee este texto sobre la Semana Santa.


La Semana Santa es la conmemoración anual cristiana de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazaret o, lo que es igual, conmemorar sus últimos días; por ello, es un período de intensa actividad litúrgica dentro de las diversas confesiones cristianas. Da comienzo el Domingo de Ramos y finaliza el Sábado Santo, aunque su celebración suele iniciarse en varios lugares el viernes anterior (Viernes de Dolores) y se considera parte de la misma el Domingo de Resurrección.

La Semana Santa va precedida por la Cuaresma, que culmina en la Semana de Pasión donde se celebra la eucaristía en el Jueves Santo, se conmemora la Crucifixión de Jesús el Viernes Santo y la Resurrección en la Vigilia Pascual durante la noche del Sábado Santo al Domingo de Resurrección.

Durante la Semana Santa tienen lugar numerosas muestras de religiosidad popular a lo largo de todo el mundo, destacando las procesiones y las representaciones de la Pasión.

La Semana Santa en España se celebra con la salida a la calle de manifestaciones de fe, llamadas procesiones, habitualmente organizadas por una cofradía. En cada procesión pueden figurar una o varias hermandades, cada una con su respectivo paso o pasos, que suelen ser imágenes religiosas de la Pasión de Cristo, o imágenes marianas, aunque hay excepciones como los pasos alegóricos o los de santos. También figuran los penitentes o nazarenos con sus correspondientes insignias. En las procesiones participan penitentes, que suelen llevar gorros cónicos, muy característicos de España, y que, según el lugar, se llamarán capuces, capirotes, capillos y capiruchos, por poner algunos ejemplos. De estos gorros parte el antifaz, una tela que les oculta el rostro, garantizando la penitencia anónima. Cada hermandad tiene un color de túnica y un titular que le diferencia de las demás.


Fuente: wikipedia.org
Fotos: Rtve.es